Perdiendo mi destino pPerdiendo mi destino por culpa del casino Internetor culpa del casino Internet
Tuesday, September 9th, 2008 2 responses Lo mejor de jugar en el casino Internet es que se puede hacer cuando se quiera, donde se quiera y de la manera en que se quiera, siempre y cuando uno posea un computador y una conexión a Internet. Da lo mismo si la conexión es fija o wireless. Y menciono lo de la conexión wireless por un motivo particular. Yo soy una trabajadora independiente que trabaja desde su computador en cualquier lugar en el que haya una conexión a Internet. No va al caso relatar aquí qué es lo que hago exactamente, pero escuchen esta historia. Pues bien, iba en un viaje en tren desde Madrid a Roma, por supuesto, trabajando en mi computador portátil. Llevaba mucho rato así y me empecé a aburrir como ostra. Desde el tren, sí había conexión a Internet, de manera que decidí ingresar al casino Internet para jugar y distraerme un rato. Así pasaron muchas horas en las que yo jugué en el casino Internet hasta que me quedé dormida. Al otro día, nuevamente me puse a trabajar en mi computador portátil y, como las historias y los días se repiten y siempre suceden las mismas cosas, de nuevo, estando aburridísima, decidí visitar el casino Internet. Pasamos en el tren cerca de Marsella y yo seguía jugando en el casino Internet. Luego el tren se acercó a Mónaco y sólo porque allí hay un famoso casino, seguí jugando con más ansias que antes. La cercanía con Mónaco hizo que yo comenzara a ganar mucho dinero. Cuando empecé de nuevo a perder, me aburrí del casino Internet en el que estaba jugando y me metí a otro casino Internet. El nuevo casino Internet y la lejanía con Mónaco provocaron cierta lentitud en el juego que me hicieron quedarme dormida de nuevo. Soñé sueños espectaculares relacionados con el casino Internet: que me hacía rica y cosas así. El único problema fue que cuando me desperté, me había pasado de mi destino, que era Roma.




